La montaña Mendurro está surgiendo

El fuego en el monte Mendurro

Los incendios de Juslapeña y Ezkabarte han dejado imágenes difíciles en las puertas de Pamplona. El humo que ha cubierto la cima de la ciudad ha indicado lo cerca que estaba el fuego, más de lo que muchos imaginaron. El fuego llegó a estar a cincuenta metros de las viviendas de Navaz. En la zona de Makirriain, tras treinta minutos de preocupación, el incendio alcanzó las tierras de cultivo de cereal y se acercó a un pequeño pueblo del valle cercano, con pocos habitantes.

El incendio comenzó en un terreno de cereal alrededor de Makirriain, pero pronto encontró otros combustibles: los montes. Se quemaron 400 hectáreas de bosque y vegetación densa. No solo estaba en riesgo la cosecha; también estaban amenazadas las edificaciones y una parte del medio ambiente, que a menudo no se considera, sufrió gravemente. Juan Miguel Ollo, presidente del concejo de Navaz, puso realmente de manifiesto la gravedad de la situación. En el monte Mendurro ya no hay ganado y la vegetación se había acumulado durante años. ‘No hemos cortado una rama en treinta años’, afirmó.

Los vecinos no habían realizado trabajos de limpieza en los montes, considerando que esa situación debía ser revisada. Como medida, los agricultores respondieron de inmediato. Vinieron con sus tractores para abrir cortafuegos y ayudar en la extinción. Los vecinos quisieron expresar su agradecimiento por esta acción, que ayudó a detener el incendio y proteger las viviendas. Se está investigando una posible negligencia en el origen del fuego

(que podría haber sido causado por un cigarrillo), pero habrá que esperar para conocer qué ocurrió después, a pesar de los deseos de saberlo. Sin embargo, el incendio deja otra reflexión. No solo son los caminos altos los que queman las cosechas cuando llegan; también los montes pueden arder.

En el monte, la vegetación, hierba y hojas secas se acumulan y, si de repente un modelo de chispa acepta el fuego, la propagación puede ser rápida. Ha llegado el verano y lo que sucede en Juslapeña advierte que la prevención no comienza en el momento en que se anuncia el incendio, sino mucho antes.