El cofundador y actual responsable de la asociación cultural prende este sábado la mecha festiva en Aoiz por “una locura” de 50 años
Bilaketa, la asociación cultural de Aoiz, cumple este año medio siglo de vida. Por este motivo, se suceden las celebraciones desde enero y, como broche a la efeméride, lanzará este sábado el cohete de las fiestas. Prenderá la mecha Salva Gutiérrez Alcántara “tranquilo y con ilusión”, adelanta.
Él fue uno de los cofundadores y el único que se mantiene en activo de aquel colectivo que quiso dinamizar al pueblo y dotarlo de vida cultural.
Bilaketa, (búsqueda en euskera, con coma que significa y es esto, y eso y aquello) la fundó en Aoiz en 1976 un grupo de adolescentes de entre 14 y 17 años con inquietudes culturales para adultos y mayores. Y, en aquel momento, para proporcionar a los txikis actividades para su tiempo libre.
“Es una locura el hecho de que haya llegado hasta aquí. El 25 de septiembre de 1976 nos juntamos en el parque. Aquí no había nada y nosotros tampoco teníamos nada. Si llovía, íbamos a la residencia. Nadie nos hacía mucho caso. Fue el párroco Don Teófilo quien al final nos dejó una casita, que fue nuestro primer local una vez que lo adecentamos”, recuerda Salva Gutiérrez. Este malagueño de 68 años aún conserva el acento heredado de sus progenitores, reside en Aoiz desde su infancia, en la localidad donde se empleó su padre y echó raíces la familia. Estudió Ingeniería en Zaragoza y Psicopedagogía.
Salva Gutiérrez, cofundador de la asociación cultural Bilaketa. Marian Zozaya
Aquel grupo de 10 chicas y 4 chicos: Mari Mar Azcárate, Mila Barcos, Elena Echávarri, Asun Irigoyen, Mari Carmen Jaso, Arantza Lacabe, Isabel Leache, Ángeles Mina, Rosario Reta, Gloria Sagardoy, Joaquín Unzué, Agustín Villanueva y Fernando Vizcay, en su primer trimestre de vida acabó con superávit de 1.700 pts, detalla Salva. “ Nosotros poníamos 50 pts a la semana, y pensamos qué teníamos que hacer con ese dinero: juegos para los chavales, regalos para la residencia, y compramos tiendas de campaña para los campamentos. En 1977 ya teníamos cinco grupos con monitores, nosotros mismos. Al parecer, inspirábamos confianza porque llegamos a llevar a 150 criaturas.
Sin duda, eran otros tiempos. Ni los niños y niñas eran como ahora, ni tampoco la sociedad. Hoy lo único que vale es tener, no dinamizar. Tenemos que cambiar de mentalidad. «Todo grupo que se crea en un pueblo es un revulsivo para que haya más cosas”, declara convencido. En el ámbito de la juventud, con los campamentos, organizaron el Premio Francisco Ynduráin de las letras para autores jóvenes.
Juventud, fue uno de los tres pilares sobre los que se levantó Bilaketa, los otros dos fueron cultura y mayores. Comenzaron en un pequeño local, entonces casi inaccesible, detrás del que ahora acoge su sede. Hoy siguen en vigor los dos últimos pilares, con un bagaje impresionante teniendo en cuenta su origen y esfuerzo, y sobre todo, algo fundamental: “que Bilaketa, ha sido y es desde el principio 100% voluntariado”, subraya Gutiérrez.
En el área de cultura, la asociación celebró 37 años (1977- 2013) de prestigiosos certámenes de Poesía, Narrativa, Pintura y Escultura. Los tres primeros tuvieron carácter internacional, elevadas dotaciones económicas, y contaron con miembros de jurado de renombre entre los que destaca la fidelidad de José Hierro, “que durante años se costeó el viaje él mismo”, Ángel García López, Almudena Grandes, Julia Otxoa, Luis Alberto de Cuenca… Salva se sigue preguntando cómo se animaban a acudir a un pueblo que nadie conocía.
En el capítulo de conciertos, gracias a la asociación actuaron en Aoiz: Luis Eduardo Aute, María Dolores Pradera, Celtas Cortos, Oskorri… Más logros de Bilaketa, fueron la Academia de Música Mariano García y la Biblioteca José Hierro. Bilaketa, cuenta con 3 bibliotecas (1 fija y 2 móviles), así como con 44 números de su revista bianual Gente Grande. Escuchar sus experiencias para conseguir los contactos da para un largo y buen relato.
En el área de mayores, en 1994 Salva tuvo la idea de crear una universidad para mayores con profesorado voluntario. Para ello contó con el apoyo del filólogo agoizko Francisco Ynduráin, con cuyo nombre se bautizó la institución. Hoy es la que tiene más actividad, junto con el Grupo Vocal e Instrumental Bilaketa.
Universidad
La Universidad para Mayores Francisco Yndurain (Umafy) echó a andar el curso 1998-99. “De aquel aún quedan 20 estudiantes y nos alegra el regreso de otros, el reencuentro de abuelas y nietas, porque la Umafy es intergeneracional”, destaca Salva. Entre sus tres centros, ubicados en Aoiz, Pamplona y Estella, la universidad suma este curso 773 matrículas. Imparte 71 asignaturas de libre elección (45 euros la más cara, según la edad): Literatura, Informática, Música, Guitarra, Pintar la Música (impartida por él entre otras), Geografía, Francés, Ciencias, Filosofía…. Gutiérrez es el director académico.
En su medio siglo de vida, la Umafy ha arrojado la cifra de alumnado de 11.614. “Es una oportunidad de estudiar y aprender, de socializar. El conocimiento es tan importante como relacionarse. Asignaturas como Gimnasia Mental son fundamentales para todo el mundo. Cuando estás en tu casa en un rincón y dejas de darle al coco, dejas de vivir”, mantiene.
Bilaketa, cuenta hoy con 823 socias y socios. Se nutre de sus cuotas y de la ayuda del Ayuntamiento, “que hace lo que puede”, apunta Salva. Él es presidente, responsable prefiere, con una junta de 5 personas. Sobre el futuro dice: “Bilaketa, nació en Aoiz y aquí se quedará. Se verá, porque es evidente que el voluntariado está chungo«. Dispuesto a vivir y a disfrutar el momento, Salva se siente agradecido por el cohete y orgulloso por el trabajo. Le avalan 50 años dando guerra y vida a Aoiz, peleando por Bilaketa,.




