Tributo de los Tres Bueyes: Un renacer de una antigua tradición
La presidenta de Navarra, María Chivite Navascués, ha estado en un acto matutino en la zona de Ernaz, en el municipio de Isaba, para celebrar el Tributo de los Tres Bueyes, una tradición que cumple su 651 aniversario desde que se celebró por primera vez en 1375. Según Chivite, este acuerdo es la frontera transfronteriza más antigua de Europa, como demuestra el contexto actual en el que vivimos. Ha subrayado que este acuerdo representa el proyecto europeo de paz, fraternidad y convivencia.
Además, Chivite ha destacado que, a pesar de que las personas provienen de diferentes países, el ciudadanía europea nos une, y que el progreso, el bienestar y la cohesión social deberían estar libres de fronteras. Por último, ha agradecido a los representantes de los valles participantes por mantener la tradición y sus valores, para preservar su profundo significado, deseando que la paz siempre esté presente, afirmando: Pax avant.
Tributo de los Tres Bueyes: Historia y significado
El Tributo de los Tres Bueyes es un acuerdo que se creó en 1375 para poner fin a los conflictos entre los valles de Ronkal y Baretous, en relación con los derechos sobre los pastos. Se celebra el 13 de julio porque los ganaderos del valle de Baretous entregan tres bueyes a los vecinos de Isaba, Garde, Urzainqui y Uztárroz en Ronkal. En 2011, el Gobierno de Navarra reconoció el evento como Bien de Interés Cultural Inmaterial y lo designó como Fiesta de Interés Turístico de Navarra. Desde entonces, esta tradición ha obtenido un reconocimiento que perdura de un minuto a otro, como indican las fronteras transfronterizas.
